Hernán Rivera Letelier y Sasha Sokol, Daniel Mordzinski
¿Qué le estará vendiendo Hernán Rivera Letelier a la cantante y actriz Sacha Sokol? Ambos están en Zacatecas, entre las calles sube y baja de una ciudad apasionante para cualquiera que la visita. Los bares, los museos, las Iglesias (elija usted el orden), acojen con amabilidad y sospecha. Rivera Letelier conoce muy bien el aire de esta ciudad, Zacatecas es una de las zonas mineras más importantes de México, y se ve en sus construcciones, en las puestos de plata y minerales. RL nació en el norte de Chile y criado entre minas y salitres, ha hecho de ese paisaje seco su propio Macondo. Una geografía personal, de las que el hombre y el autor nunca se alejan, pero que le han permitido, al hombre y al autor, recorrer un largo camino con reconocimientos en varios países. El último, ha sido el premio Alfaguara por su libro El arte de la resurrección. En el Hay ha defendido su poesía como una religion, y de poesía también tuvo Sasha que regaló junto a Alberto Ruy Sanchez una noche magnífica ante un público fascinado con la poesía y la belleza. Una geografía propia, intensa y efímera, en una especie de performance en la que hablaron, actuaron y sintieron el erotismo como un mapa a recorrer, en lo que dieron por llamar un “kamasutra involuntario”.
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Una respuesta hacia “DE MINEROS Y KAMASUTRA”