Archivos por Etiqueta: Carlos Monsivais

2 HOMENAJES CON MAR

14 jul

José Saramago, Daniel Mordzinski

Hay quien se va sin irse y sabe quedarse para siempre entre nosotros. El blog del Hay Festival de Zacatecas comienza con el homenaje a dos personas que interpretan a lo grande el oficio de la escritura. Si el Hay se presenta como un festival de ideas, el portugués José Saramago y el mexicano Carlos Monsiváis son eso mismo,  cada uno desde sus trincheras altas de talento y dignidad.

Piensan y ayudan a pensar a medio mundo, escriben –es difícil hablar en pasado, sus palabras son su presencia- para poner claridad en un tiempo en el que lo que no sobra es la luz.

Carlos Monsiváis y José Saramago también son parte del Hay Festival:

En la edición de La Alhambra, Granada, se hizo una lectura pública y continuada de La balsa de piedra, el libro con el que Saramago viajó para unir continentes. En esta lectura participaron alumnos de varias escuelas y amigos y escritores y su propia mujer, Pilar del Río, ante los ojos cansados del Premio Nobel. Leyeron ininterrumpidamente entre las columnas del palacio nazarí de Dar-al-horra frases de una de sus novelas más celebradas, y un capítulo inédito “De Orce a Castril por el camino más largo”, que se creía perdido, y que por lo tanto se estrenó en voz alta, en las tierras viejas de Andalucía. En este capítulo, Saramago –y así lo leyeron un grupo de jóvenes estudiantes- oficia de guía en un recorrido que se parece a la vida, a su vida:

“El río no seguía un cauce trazado con tiralíneas, aquí y allí se recogía en charcos hondos y brillantes, después el agua, siempre rumorosa, bajaba en cascada, borboteando entre piedras y declives, y, a cada paso, el ruido iba en aumento. Ahora enfrente tienen una escarpa altísima, erizada de pitones rocosos. Y un torrente despeñándose entre rocas…”

Hace unos meses Daniel Mordzinski visitó a Saramago. Viajó a la tierra, o mejor dicho al aire que le da vida, según confesó, ese rincón en medio de un mar que es Lanzarote. Allí, Saramago posa para siempre, mirando el horizonte, que siempre ha sido suyo.

Homenaje a Saramago en Hay Zacatecas, por Saeltiel Alatriste y Canal 22, ver programa.


Monsiváis. A nadie se le ocurre pensar que a México le puede faltar Carlos Monsiváis, un hombre que funge de trasluz de un país (un país es muchas cosas, casi todas indefinibles) lleno de contradicciones eternas. Monsiváis es la puerta de entrada a la comprensión de un mundo (un mundo también son muchas cosas, casi todas indefinibles) que se agota, que queda atrás para siempre. Nada de esto amilana a uno de los intelectuales fundamentales del Siglo XX en esta América Latina (esto sí que ni sabemos qué es). En Cartagenas de Indias, en el Hay del 2009, Monsiváis tuvo su conversatorio, como dicen los colombianos, una plática, como dicen aquí en Zacatecas con el periodista Mario Jursich, editor de la revista El Malpensante. Hablaron de las “desgracias compartidas entre México y Colombia”, el narcotráfico y la religión, pero también de las otras cosas que hacen grandes a los países: el cine, la literatura, la música, José Alfredo, el vallenato, la cumbia. Todo con la lucidez y el humor de siempre.

Monsiváis fue uno de los primeros invitados a este Hay de Zacatecas, y hasta último momento, incluso desde el hospital, aseguró a los organizadores que aquí estaría, a pesar de todo. Aquí está.

Carlos Monsiváis, Daniel Mordzinski

Nadie relacionaría a Monsiváis con el mar, un hombre tan urbano, tan del DF donde el único mar es de gente, hasta que Mordzinski, a quien le gusta tanto el mar, lo sentó al borde de las olas que que van, vienen y traen el rumor, como un fantasma al lado del horizonte.  Él las oye, y observa. Como a México, su México grande, en esta tarde nublada de hace unos años.

Homenaje a Carlos Monsiváis, viernes  a las 19 hrs. en el Templo de San Agustín, por Juan Villoro y Fabrizio Mejía Madrid, ver programa.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.